Si hay una imagen que ejemplifica de la
mejor forma posible la llegada del verano es una playa. El agua, el mar, la
espuma y la sal nos traslada a un momento apacible, lleno de tranquilidad y
reposo, de vida contemplativa y disfrutar de ella.

Aunque no seamos profesionales de la
fotografía, hacer una foto decente y bonita puede estar al alcance de
cualquiera. Todo dependerá del tipo de cámara, de la creatividad que tengamos
dentro y, por qué no, también estar en momento justo y en el sitio adecuado. A
la hora de captar fotos en la playa hay que tener en cuenta varios aspectos.
La regla de los dos tercios
Uno de esos consejos es seguir la regla
de los dos tercios para la composición fotográfica. Esta regla divide una
imagen en nueve partes iguales y con dos líneas paralelas y horizontales. Para
obtener un buen encuadre habrá que seguir esa ley del horizonte cuando
se trabaja con paisajes.
Por tanto, hay que colocar los objetos y
la imagen que deseamos sin que el horizonte se sitúe en el centro del objetivo,
sino en la parte inferior de esas dos líneas divisorias. De esta manera, el mar
quedaría en la parte de abajo dándole mayor protagonismo al cielo.
Por supuesto y, aunque parezca obvio,
mejor colocar el horizonte totalmente recto porque puede dar una sensación de
vértigo, aunque los hay quienes prefieren imágenes oblicuas para experimentar
un poco sobre el terreno.
Pero las reglas están para romperlas, así
que conocida la técnica, ya podrás jugar con esto y optar por encuadres
vertiginosos
e inundar toda la imagen de agua y olas.
Más detalle, menos aglomeración
Muchas fotos espectaculares acuden a la búsqueda
del detalle
, de lo efímero, de lo pequeño. La imagen de unos pies de bebé
revolcados sobre la arena puede ser más original que el mar al completo. Todo
dependerá de la vista que uno tenga, de los objetos que sepa apreciar a su
alrededor y de la oportunidad de encontrar la magia de una buena composición
fotográfica. Por tanto, habrá que recordar que es más conveniente ser más
sugerente y evitar mostrar demasiada información.
Buscar perspectivas
Claro está que, al margen de un buen
enfoque y encuadre, se puede jugar con las perspectivas. Los contrapicados
-mirando de abajo a arriba hacia el objeto- y picados -mirando de arriba a
abajo- pueden aportar muchas sensaciones, al igual que los planos cenitales
(desde arriba en el centro). Aquí la regla es que no hay reglas, por tanto
experimenta y disfruta.
Cuidado con la luz
El sol sale por el este y se pone por el
oeste. La playa inspira muchas emociones y las puestas de sol son
uno de los paisajes más fotografiados del mundo. Sus contrastes, sus luces, la
emotividad que desprende se presta a retratarla. Pero para hacerlo hay que
tener en cuenta también otros factores que pueden hacer que pasemos de una
imagen espectacular a un borrón y cuenta nueva. Así que, buenas ocasiones para
hacerlo son los amaneceres y atardeceres. Ahí es donde se puede captar luces
espectaculares y preciosas.
Medir la luz también es importante y
habrá que evitar a toda costa sacar fotos a contraluz, aunque hay técnicas que
refrendan que una buena dosis de este efecto tan rompedor puede aportar una
gran profundidad.
Olvidarse del flash
No hay peor imagen que la de un fogonazo
que ilumina una porción de la fotografía. El flash prácticamente no sirve para
nada en estas ocasiones, así que habrá que dejarse de experimentos y centrarse
en ordenar y encuadrar de la mejor manera posible. Sin embargo, sí
puede ser necesario el flash de relleno 
cuando queramos iluminar un
retrato y así corregir sombras innecesarias.
Utilizar filtros
De un tiempo a esta parte, la fotografía
digital ha penetrado en los hogares y, gracias a los teléfonos móviles y por
eso hay cientos de aplicaciones que nos ayudan a poner filtros a nuestras
imágenes.
Sin llegar a la profesionalidad, desde
«apps» como Aviary, Instagram, Instant Effect, Pixlr-o-matic o
Snapseed 
te permiten retocar las imágenes captadas desde nuestros
terminales, mejorando los brillos, los contrastes, estableciendo desenfoques…
ideal para hacerse un entendido en la materia.


Y ahora todos a la playa a poner en práctica estas reglas básicas de fotografía. Esperamos vuestros comentarios con el resultado.